Comentario crítico al Manifiesto por la declaración de independencia del Ciberespacio

Link a la Declaración de Independencia del Ciberespacio, escrita por John Perry Barlow en 1996

Críticas:

1 – Inmaterialidad e ilusión de igualdad.

Cita: Nuestro mundo esta a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no esta donde viven los cuerpos.

Toda la declaración está basada en la idea de la inmaterialidad del ciberespacio y que desde ahí se puede proyectar un mundo ideal de igualdad. Sin embargo, la Internet depende de estructuras materiales que tienen propietarios y responden a relaciones de poder, tanto en la actualidad como en sus inicio. Obviar esto es generar una ilusión irreal para dar una falsa legitimidad a lo que se construye en internet como si la abundancia informativa de la Red saliera de la nada. Es tipo de ilusión es similar a cuando se decía aquello de “España va bien”, mientras nos inflábamos a créditos.

El materialismo (aquello en lo que Marx basó su crítica al capitalismo) nos enseña que para entender la relaciones sociales hay que prestar atención a las relaciones materiales que les dan una base. El cuánto gana cada uno, el quién controla cada recurso y cómo puede decidir sobre él son preguntas clave. Por lo tanto, cualquier ideología que pretenda hacernos pensar que eso no importa (ya sea la religión o la ilusión igualitaria del liberalismo) responde a una estrategia de manipulación, porque tergiversa la realidad (la dimensión material que hace posible todo lo demás).

2 – El “nosotros” desde el que habla.

Cita: No nos conocéis, ni conocéis nuestro mundo. El Ciberespacio no se halla dentro de vuestras fronteras. No penséis que podéis construirlo, como si fuera un proyecto publico de construcción.

El texto también habla desde un “nosotros” ilusiorio, que no existe realmente y que se presenta para dar una ilusión de legitimidad, como si dijera “nosotros, los de internet”. Es similar cuando los políticos hablan de “el pueblo”, pero al menos los políticos que lo hacen sí que se refieren a gente real que comparte condiciones de vida, mientras que el “nosotros de internet” se presenta como una identidad etérea, detrás de la que se oculta que en su mayoría se trata (especialmente en 1996) de jóvenes blancos de clase media-alta.

Además, si pensamos que el ciberespacio es en realidad un “proyecto público de construcción”, iniciado por gobiernos y luego tomado por grandes corporaciones, ese “nosotros” abstracto se vuelve incluso más sospechoso.
l “nosotros” debería referirse a una comunidad, a un grupo que comparte unos ciertos valores, y sobre todo, unas condiciones similares de vida que establecen un vínculo entre ellos. Aquí falta la materialidad, por lo tanto el “nosotros” carece de base.

3 – Contradicción interés propio  y bien común

Cita: Creemos que nuestra autoridad emanara de la moral, de un progresista interés propio, y del bien común.

El bien común se define con respecto a una comunidad, que por una parte es siempre concreta y por otra se puede plantear como global; -o lo que es lo mismo, concretamente referida a todo el planeta, en el que el bien común es la calidad del aire, la limpieza de los océanos, la biodiversidad, etc.

En ambos casos, el bien común eclipsa al “interés propio”, en tanto que para los miembros de una comunidad su interés personal está supeditado por el interés general de esa comunidad… y en gran parte, los intereses personales (el gusto, los valores, los deseos) se conforman socialmente.

El interés propio se refiere al margen que se deja socialmente para que cada uno persiga sus objetivos individuales. Cuanto mayor es el margen del interés propio, menor es el del interés comunitario.  La sociedad de mercado se organiza para dar prioridad al interés propio sobre el común, de modo que las decisiones sociales se toman “automáticamente” como resultado de transacciones individuales, sin posibilidad de discusión o debate político.
Cuando en un discurso se pone antes el “interés propio” que el “bien común”, o incluso los pone al mismo nivel, éste último se está usando como justificación cosmética, pues falla en darse cuenta que lo común es previo a lo propio.

4. Ya introduce el mito de los nativo digitales

Cita: Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes.

El tema de los nativos digitales es un poco una estafa:
https://www.xataka.com/historia-tecnologica/contra-el-mito-de-los-nativos-digitales
http://sociologiayredessociales.com/2017/05/nativos-digitales-prensky/ 
http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/07/14/quien-manda-en-la-educacion/

5. La “libertad de expresión” del anarco-capitalismo

Cita: En nuestro mundo, todos los sentimientos y expresiones de humanidad, de las más viles a las más angelicales, son parte de un todo único, la conversación global de bits. No podemos separar el aire que asfixia de aquél sobre el que las alas baten.

Esta frase justifica la imposición de los modelos de libertad de expresión de EEUU, más basados en el anarcocapitalismo que en la búsqueda del bien común. A parte de la visión hegemónica que los estadounidenses quieren extender hay muchas otras culturas en el mundo que no deben “aplanarse” a ese modelo.

Este tipo de “libertad de expresión” beneficia a quienes tienen más medios para hacerse oír, para comprar medios, para hacer publicidad y financiar articulistas a sueldo. Es la “libertad” neoliberal de oprimir y de imponerse sobre quienes menos tienen y menos pueden.

6. La caída de las fronteras como cobertura al imperialismo tecnológico

Cita: En China, Alemania, Francia, Rusia, Singapur, Italia y los Estados Unidos estáis intentando rechazar el virus de la libertad erigiendo puestos de guardia en las fronteras del Ciberespacio. Puede que impidan el contagio durante un pequeño tiempo, pero no funcionarán en un mundo que pronto será cubierto por los medios que transmiten bits.

Esto estaría muy bien en un mundo de plena igualdad de facto, pero la realidad no es así… algunas de esas fronteras sirven para delimitar los estados/naciones que aunque son modelos antiguos son modelos que permiten a pueblos mantener cierta pequeña autonomía (cada vez menos) y tomar decisiones soberanas. Esta forma de cuestionar a los estados-nación no transfiere el poder a sus pueblos, sino a entidades supranacionales aún más alejadas de la demos.
El ejemplo lo tenemos con Airbnb, Uber y otros tiburones de la economía digital, que están tomando el control de los territorios (casas, vehículos, horas de personas, etc.), mercantilizándolo todo, las relaciones, el espacio y los recursos que usamos para vivir, y extrayendo la riqueza de los pueblos para concentrarla en Silicon Valley.

7- John Perry es un ciberlibertarian, la ideología que justifica el plan de transformación social distópica de silicon valley
https://en.wikipedia.org/wiki/John_Perry_Barlow
https://en.wikipedia.org/wiki/The_Californian_Ideology

 

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